La gris Armadura

A veces, la noche se disfraza de silencios indemnes a los tiempos y maneras, se pega por momentos al costado y te redime de los sentimientos; dejando la mirada blanca y limpia. Te cubres con el halo de la risa y sales a lucir toda tu mueca.
La élite de nuevo se engalana y admite tu sonrisa por respuesta; delimitando el juego de la vida. Sales a caballo desbocado, cabalgas las llanuras y las mieles, ronronea tu gato a cuatro vientos; el cielo engalana tu casa. Se relame la luz de tus pupilas, se agranda el corazón te regocija!, el alma se derrama de ilusiones bramando a la llamada de la dicha. Se rompe por una vez el desconsuelo, te sientes al alza en la rutina desmedida. (más…)

Las manos

Ellas, la manifestación tenue de la sensibilidad y de la fuerza, amigas eminentes del saludo, que dejan un desliz en la caricia; las manos, las mismas que en algunas ocasiones, con el arado fuerte de los besos arrebataron síndromes, en el ardid de noches de silencio. (más…)

Una lágrima de alma herida.

Alma herida; lágrima perdida de sueños olvidados, enseña mística de otrora; de tiempos en que el gris te mancillaba con rotundidad en las rodillas; porras y agua a presión en los envites a corazón abierto. (más…)

La madre y la simiente.

El viento me dedica una sonrisa y descubro despacio junto al fuego, las manos que se cruzan en silencio; al juego de la brisa con su pelo. El alma que se queda tan callada; los ojos que deslucen las estrellas; ¡la vida!, el sonar de los laudes en el tiempo que se afana en ocultarse por momentos. Bagaje eterno, montón de sensaciones,  sacudidas dibujadas a empujones de ternuras disfrazadas de tormento; pequeñas aventuras en las mieses junto al fuego. (más…)

Un canto de amargura

Un canto de amargura; la sombra del lamento que arremete contra el fuego del silencio, sensaciones abatidas por el miedo; rincones de consciencia desmedida. Evoco de postreras ilusiones que se apagan, el fulgor de una noche te asesina cuando, el frío; te llena de quebrantos y vacíos. Amarga la noche sin su día, amarga la canción desesperada, amargan los besos que se mueren, amarga y se desluce en su apatía. (más…)