No eres tú… Señor!

No eres tú que son sus ojos

los que rompen mi silencio

y me hacen sospechar

el quejido del desierto.

Y no soy yo, mi amor,

que no soy yo…

 

Quién te arranca de mis manos

y te aleja…

Es la suerte del destino

que se cobra mis desmanes

y me besa…

con los labios de tu madre

consentidos.

No eres tu sol

que no eres tu…

Que son tres años de una voz

que se me aleja

que me hiere con su ausencia.

Y no…

No eres tú,

que es el fruto de tu vientre

el que me pesa.

JCF

Diciembre  80

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