Entregado a soledades me deshilo
y descubro el valor
de las andadas,
acunando para mí las ansiedades.
Sólo sombras y mentiras,
alabanzas del eterno lameculos,
son el cetro….
de traslúcidas colmenas
que conviven.
¡Qué sopor insoportable da la vida!
¡Cuánto abismo se descubre ante mis ojos!
El postrero afán de la guadaña,
te persigue eternamente
y te hace temeroso de tus actos.
La ficción de un día más
en el aire se perfila,
me inserto en el disfraz y me dispongo…
a lanzarme a la amenaza de la risa.
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